quiénes somos

Somos una iglesia metropolitana vanguardista. Nos encanta innovar y desarrollar nuevos conceptos. Sobre todo, nos gusta hablarles a otros de Dios de todas las formas posibles. Por internet, por chat, a través de un video o una alabanza, mediante un grupo de apoyo o un sermón, nuestro deseo es que otros conozcan a Dios. Con esto en mente, también desarrollamos nuevos ministerios que satisfagan las necesidades de los hombres y mujeres de hoy, ofrecemos alternativas diferentes para los niños y jóvenes, y creamos programas innovadores que motiven a las personas a asistir. En fin, procuramos nuevas formas en que las personas conozcan a Cristo y desarrollen una relación con El. Hoy, más que nunca, sabemos cuán necesario es esto. Continúa leyendo para conocer más de nosotros. Luego, escucha alguno de los sermones aquí grabados o los que transmitimos en vivo cada sábado. Si gustas, también puedes visitarnos personalmente en la iglesia. Será un grato placer saludarte.


programación

Lunes: Grupo de apoyo espiritual para la mujer. Comparte tus situaciones con otras mujeres y benefíciate de sus experiencias en un ambiente informal y confidencial.  En el proceso, aprende los pasos para regenerar definitivamente tu vida tomada de la mano de Dios. Reuniones lunes, de 8:00 a 9:00 p.m.

Círculo de oración: Trae tus peticiones a este círculo de oración.  Juntos oraremos por ellas.  Verás cómo Dios obra milagros. Reuniones martes, de de 9:00 a.m. a 11:00 a.m.

Culto de oración y testimonio: una noche en la que los miembros de la iglesia presentan sus sencillos, pero impactantes testimonios, para la edificación de todos los presentes y la gloria de Dios.  También, oramos por las peticiones y reflexionamos sobre un tema de la Biblia.  Si quieres recargar fuerzas a mitad de semana, no dejes de venir a este culto de oración y testimonio. Reuniones miércoles, de 8:00 a 9:00 p.m.

Planet Hope: un programa preparado y dirigido por jóvenes, donde siempre hay inspiradoras alabanzas, la banda del Planet tocando en vivo, dramas, dinámicas, videos y secciones nuevas. Planet Hope...porque sí queda esperanza. Reuniones viernes, de 8:00 a 9"00 p.m.

Programación Sabatina:
Programa de escuela sabática- Reflexionamos sobre un pasaje o tema bíblico, cantamos himnos, aprendemos sobre la obra mundial de la iglesia en las misiones y promovemos la gratitud, la inversión y el evangelismo, 9:30 a.m.
Escuela bíblica sabatina- dividida por grupos de edades. Cada grupo se reúne en salones diferentes ubicados en la parte baja de la iglesia: bebés (salón de cuna), niños pequeños o "toddlers" (Jardín de Infantes), niños (Primarios), pre-adolescentes y adolescentes (salón de Menores). Los jóvenes y adultos se reúnen dentro del templo, en áreas separadas, previamente asignadas. La guía de estudio que utilizamos es el folleto de la lección de escuela sabática. El mismo está disponible en la librería de la Asociación Adventista del Este, calle Julio Andino 501, Villa Prades, Río Piedras. También, puedes accesarlo por internet en los siguientes enlaces: www.eltuboadventista.com y www.escuelasabatica.cl. Cada folleto consta de trece lecciones, y se estudia una lección por semana. Los folletos y las clases están diseñados para cada tipo de edad, con manualidades, láminas y cuentos para los niños; situaciones de la vida diaria con aplicaciones bíblicas para los jóvenes; y estudios más profundos para los adultos.
Adoración y alabanza- interpretación de himnos a cargo del grupo de alabanza y acompañamiento musical en vivo, 11:00 a.m.
Predicación- reflexión profunda de un tema de la Biblia, a cargo del pastor de la iglesia, los ancianos, o un predicador invitado, 11:30 a.m.
Almuerzo y compartir- 12:30 p.m. para toda la congregación, miembros e invitados

nuestras creencias

las sagradas escrituras

Las Sagradas Escrituras constituyen la Palabra de Dios escrita, transmitida por inspiración divina mediante santos hombres de Dios que hablaron y escribieron siendo impulsados por el Espíritu Santo.

la deidad

Hay un solo Dios, que es una unidad de tres personas coeternas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Este Dios uno y trino es inmortal, todopoderoso, omnisapiente, superior a todos y omnipresente.

dios el padre

Dios, el Padre eterno, es el creador, origen, sustentador y soberano de toda la creación. Es justo, santo, misericordioso y clemente, tardo para la ira y abundante en amor y fidelidad.

dios el hijo

Dios, el Hijo eterno, es uno con el Padre. Por medio de él fueron creadas todas las cosas. Aunque es verdaderamente Dios, también llegó a ser verdaderamente hombre, Jesús el Cristo. Sufrió y murió voluntariamente en la cruz por nuestros pecados, resucitó de entre los muertos y subió al cielo adonde fue a prepararnos lugar. Es juez y abogado defensor de la humanidad. Y, de nuevo vendrá con gloria para liberar definitivamente a su pueblo y restaurar todas las cosas.

DIOS EL ESPIRITU SANTO

Dios, el Espíritu Santo, estuvo activo con el Padre y el Hijo en ocasión de la creación, la encarnación de Cristo y la redención. Inspiró a los autores de las Escrituras. Atrae y convence a los seres humanos y los conduce a la verdad. Distribuye dones espirituales a la iglesia y la capacita para dar testimonio de Cristo.

LA CREACION

Dios es el creador de todas las cosas. En seis días hizo los cielos y la tierra y todo ser viviente que la puebla, y reposó el día séptimo. Al finalizar su obra, vio Dios que todo era bueno en gran manera.

LA NATURALEZA HUMANA

El hombre y la mujer fueron hechos a imagen de Dios, con la facultad y libertad de pensar y obrar por su cuenta. Aunque fueron creados libres, dependen de Dios para la vida, el aliento y todo lo demás. Al pecar, el hombre negó su dependencia de Dios y la imagen de Dios se desfiguró en ellos, quedando sujetos a la muerte. Sus descendientes participan de esta naturaleza degradada y sus consecuencias. Mas, Dios, en su infinito amor, restaura a los hombres y reconcilia al mundo.

EL GRAN CONFLICTO

La humanidad entera se encuentra en un conflicto de proporciones universales entre Cristo y Satanás, en torno al carácter de Dios, a su ley y a su soberanía. Este conflicto tuvo su origen en el cielo, cuando un ser creado, se exaltó a sí mismo queriendo ocupar el lugar de Dios. Este ser instigó a una gran porción de los ángeles a rebelarse contra Dios e indujo a Adán y a Eva a pecar. Observado por todo el universo, este mundo se convirtió en el campo de batalla del conflicto universal, a cuyo término, el Dios de amor quedará finalmente vindicado.

LA VIDA, MUERTE Y RESURRECCION DE CRISTO

Mediante la muerte y resurrección de Cristo, Dios proveyó el único medio válido para expiar el pecado de la humanidad, de forma tal que, los que acepten por fe esta expiación, puedan tener acceso a la vida eterna, y toda creación pueda comprender mejor el infinito amor de Dios. Esta expiación vindica la justicia de la ley de Dios y la benignidad de su carácter, porque condena nuestro pecado y al mismo tiempo hace provisión para nuestro perdón.

LA EXPERIENCIA DE LA SALVACION

Cristo, que no conoció pecado, murió por nuestros pecados, para que nosotros pudiésemos ser vistos como justos delante de Dios y librados del señorío del pecado. Por medio del Espíritu, nacemos de nuevo y somos santificados. El Espíritu renueva nuestra mente, graba la ley en nuestros corazones y nos da poder para vivir una vida santa. Al permanecer en él, tenemos la seguridad de la salvación.

LA IGLESIA

La iglesia es la comunidad de creyentes que confiesa que Jesucristo es Señor y Salvador. Dios invita a la iglesia a salir del mundo, reunirse para adorar y estar en comunión con otros, servir a la humanidad y proclamar el Evangelio a todo el mundo. La iglesia deriva su autoridad de Cristo, que es la cabeza de la iglesia. La iglesia es la esposa por la cual Cristo murió a fin de santificarla y purificarla.

EL REMANENTE Y SU MISION

En los últimos días, se ha llamado a un remanente que guarda los mandamientos de Dios y tengan el testimonio de Jesucristo. Este remanente anuncia la hora del juicio, proclama la salvación por medio de Cristo y anuncia su venida. Esta proclamación esta simbolizada por los tres ángeles del Apocalipsis 14, la cual coincide con la hora del juicio en el cielo y resulta en una obra de arrepentimiento y reforma en la tierra.

LA UNIDAD DEL CUERPO DE CRISTO

La iglesia es un cuerpo constituido por muchos miembros que proceden de toda nación, raza, lengua y pueblo. Las diferencias de raza, cultura, educación y nacionalidad, entre ricos y pobres, hombres y mujeres, no deben causar divisiones entre nosotros. Todos somos iguales en Cristo. Por medio de Él, todos participamos de la misma fe y esperanza y salimos para dar el mismo testimonio. Esta unidad tiene sus orígenes en la unicidad del Dios triuno, que nos ha adoptado como hijos suyos.

EL BAUTISMO

Por medio del bautismo, confesamos nuestra fe en la muerte y resurrección de Cristo y damos testimonio de nuestra muerte al pecado y de nuestro propósito de andar en novedad de vida. De este modo, reconocemos a Cristo como nuestro Señor y Salvador, llegamos a ser su pueblo y somos recibidos como miembros de su iglesia. El bautismo debe realizarse por inmersión en agua, siguiendo el ejemplo de Jesucristo. El mismo es evidencia de nuestro arrepentimiento del pecado y símbolo del perdón por nuestras faltas y de la recepción del poder del Espíritu Santo.

LA CENA DEL SENOR

La cena del Señor es una participación en los emblemas del cuerpo y la sangre de Cristo, vertidos en la cruz del Calvario. Al participar de ella, proclamamos la muerte y resurrección de Jesús hasta su bendito regreso. La preparación para la Cena incluye un examen de conciencia, arrepentimiento y confesión. Igualmente, debe ser precedida por el rito de humildad, o lavamiento de los pies, donde expresamos nuestro deseo de ser purificados y nuestra disposición de servir a otros humildemente, como Cristo también lo hizo. Todos los creyentes cristianos pueden participar del servicio de comunión.

DONES Y MINISTERIOS ESPIRITUALES

Mediante la operación del Espíritu Santo, Dios concede a todos los miembros de su iglesia en todas las edades dones espirituales para que cada miembro los emplee en el bienestar de la iglesia y la comunidad. Estos dones incluyen fe, sanidad, profecía, predicación, enseñanza, administración, reconciliación, compasión, servicio y otros.

EL DON DE PROFECIA

Uno de los dones del Espíritu Santo es el de profecía. Este don es una de las características de la iglesia remanente y se manifestó en el ministerio de Elena G. de White. Como mensajera del Señor, sus escritos son una permanente y autorizada fuente de verdad, y proveen consuelo, dirección, instrucción y corrección a la iglesia. También, establecen con claridad que la Biblia es la norma por la cual deben ser evaluadas todas las enseñanzas y toda experiencia.

LA LEY DE DIOS

Los grandes principios de la ley de Dios están incorporados en los Diez Mandamientos y ejemplificados en la vida de Cristo. Expresan el amor, la voluntad y el propósito de Dios con respecto a la conducta y las relaciones humanas, y están vigentes para todos los seres humanos en todas las épocas. La ley de Dios señala el pecado y aviva la necesidad de un Salvador.

EL SÁBADO

El cuarto mandamiento de la ley de Dios establece la observancia del séptimo día como día de reposo, en armonía con las enseñanzas y la práctica de Jesús, Señor del sábado. El sábado es un día de deliciosa comunión con Dios y con nuestros hermanos. La gozosa observancia del sábado es una demostración de nuestra lealtad y una anticipación de nuestro futuro eterno en el reino de Dios. El sábado es la señal perpetua de Dios del pacto eterno entre Él y su pueblo.

LA MAYORDOMÍA

Somos mayordomos de Dios, a quienes Él ha confiado tiempo y oportunidades, capacidades y posesiones, y las bendiciones de la tierra y sus recursos. Somos responsables ante Él por su empleo. Reconocemos que Dios es dueño de todo mediante nuestro fiel servicio a Él y a nuestros semejantes, y al devolver los diezmos y dar ofrendas para la proclamación de su Evangelio y para el sostén y desarrollo de la iglesia.

LA CONDUCTA CRISTIANA

Se nos invita a pensar, sentir y obrar en armonía con los principios del cielo, y a participar solamente de lo que produce pureza, salud y gozo cristianos en nuestra vida. Nuestras recreaciones y entretenimientos deben estar en armonía con las más elevadas normas de gusto y belleza cristianos. Nuestra vestimenta debe ser sencilla, modesta y pulcra, no enfocada en el adorno exterior, sino en la belleza interior, la cual se refleja en un espíritu apacible y tranquilo. Nuestros cuerpos son el templo del Espíritu Santo, por lo que debemos cuidarlos, practicar ejercicios, descansar, seguir un régimen alimentario saludable y abstenernos de alimentos impuros, identificados como tales en las Escrituras, así como del consumo de alcohol, tabaco y drogas. En su lugar, nos dedicaremos a todo lo que ponga nuestros pensamientos y cuerpos en armonía con Cristo.

EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

El matrimonio fue establecido por Dios en el Edén, y confirmado por Jesús, para que fuera una unión por toda la vida entre un hombre y una mujer.  El matrimonio es un compromiso a la vez con Dios y con su cónyuge.  Este paso debe darse entre personas que comparten la misma fe.  El matrimonio debe reflejar el amor, la santidad, la intimidad y la perdurabilidad de la relación que existe entre Cristo y su iglesia.  Con respecto al divorcio, Jesús enseñó que la persona que se divorcia, a menos que sea por causa de fornicación, y se casa con otra, comete adulterio.  Los esposos pueden lograr unidad si se consagran plenamente el uno al otro en las manos de Cristo, siguen la dirección del Espíritu Santo y aceptan el cuidado de la iglesia.  Los padres deben criar  a sus hijos para que amen y obedezcan a Dios. 

EL MINISTERIO DE CRISTO EN EL SANTUARIO CELESTIAL

Hay un santuario en el cielo que fue erigido por Dios y no por el hombre.  En él, Cristo ministra en nuestro favor, para poner a disposición de los creyentes los beneficios de su sacrificio expiatorio ofrecido una vez y para siempre en la cruz.  Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, comenzó su ministerio de intercesión por nosotros con motivo de su ascensión a los cielos.  Asimismo, lleva a cabo un  juicio investigador, que es el segundo y último aspecto de su ministerio dirigido a expiar los pecados del hombre.  Es decir, Cristo es a la vez juez y abogado defensor del hombre en el cielo.  Nada deben temer los que permanecen fieles a Él.  El juicio investigador vindica la justicia de Dios al salvar a los que creen en Jesús y declara que los que permanecen leales a Dios recibirán el reino.

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

La segunda venida de Cristo es la bienaventurada esperanza de la iglesia.  Esta será literal, personal, visible y de alcance mundial.  Cuando Cristo regrese, los justos muertos resucitarán y, junto con los justos vivos, serán glorificados y llevados al cielo.  Los impíos morirán.  El cumplimiento de las profecías, unido a las presentes condiciones del mundo, nos indica que la venida de Cristo es inminente.  No se nos ha revelado el momento el que ocurrirá este acontecimiento, por lo que se nos invita a permanecer siempre preparados.

LA MUERTE Y LA RESURRECCION

La paga del pecado es muerte; pero Dios, el único que es inmortal, otorgará vida eterna a sus redimidos.  Hasta ese día, la muerte constituye un estado de inconsciencia que la Biblia describe repetidamente como un sueño.  Cuando Cristo regrese, los justos resucitarán.  Estos, en unión  a los justos que hayan quedado vivos, serán arrebatados frente a la vista de todo el universo para salir al encuentro de su Señor.  Todos juntos partirán hacia el cielo y permanecerán allí por mil años.  Durante este tiempo, los impíos serán juzgados.  Concluido este juicio, Cristo y los justos regresarán a la tierra.  Entonces, tendrá lugar la segunda resurrección, la resurrección de los impíos, los cuales resucitarán para muerte, pues rechazaron el regalo de la vida eterna que Cristo les ofreció.

EL MILENIO Y EL FIN DEL PECADO

El milenio es el reino de mil años de Cristo con sus santos en el cielo.  Este período de mil años tiene lugar entre la primera y la segunda resurrección.  Durante ese tiempo, los impíos serán juzgados.  La tierra estará completamente desolada, sin habitantes humanos, pero sí ocupada por Satanás y sus ángeles.  Al terminar los mil años, Cristo y sus santos, junto con la Santa Ciudad, descenderán del cielo a la tierra.  Los impíos muertos resucitarán entonces y, junto con Satanás y sus ángeles rodearán la ciudad, pero el fuego de Dios los consumirá y purificará la tierra.  De ese modo, el universo será librado del pecado y de los pecadores para siempre.

LA TIERRA NUEVA

En la tierra nueva, Dios proporcionará un hogar eterno para los redimidos y un ambiente perfecto para la vida, el amor y el gozo sin fin, y para aprender junto a su presencia.  Allí, Dios mismo morará con su pueblo, y el sufrimiento y la muerte terminarán para siempre.  El gran conflicto habrá terminado y el pecado no existirá más.  Todas las cosas, animadas e inanimadas, declararán que Dios es amor y El reinará para siempre jamás.